Por muchos motivos, a Harry le llamaban "Sucio". Una película con tanto nivel que ni siquiera sus secuelas lograron acercarse. Con imitadores por doquier (el mismísimo John Wayne, que anteriormente había rechazado el papel, se atrevió luego con una mala imitación), marcó lo que sería el cine policiaco de acción y violencia. Desde entonces, cuando se oye hablar de un revolver "Smith and Wesson Magnum 44", no se puede evitar relacionarlo con Harry, un ser racista, mezquino y contrario al sistema legal norteamericano. Un ser que se ganó tanto a seguidores como detractores, así como parodiado en diversas películas de ínfima calidad.
Banda sonora a cargo del enorme Lalo Schifrin, quien, junto a Harry y su revolver, forma un equipo indispensable en la producción.
Indispensable en cualquier videoteca, el resto de la saga, ya es cuestión de gustos.
spoiler:
Las secuelas van perdiendo calidad a medida que pasan los años.