No iba a ver la película con muchas ganas, porque la tenía bastante odio. No sé por qué, simplemente por todo el gran apogeo que se le dio, me parecía que eran simplemente exageraciones. Pero, la verdad, me equivoqué en gran parte.
La película es la típica en la que en el edificio donde viven los sufridores tiene un pasado y éste se revela contra ellos en la actualidad, así poco a poco irán descubriendo qué pasó y por qué están pagando los platos rotos. El argumento durante toda la película se desarrolla sin ningún sobresalto (que no hablo de sustos, porque me llevé unos tantos), hasta el final, donde nos descubre un hecho totalmente sorprendente y que a mí, personalmente, me encantó.
Belén Rueda lo hace muy bien (y mira que a mí esta actriz no me da más, creo que se la tiene demasiado cariño... pero me gustó) y el resto del reparto, bueno, no se aprecia tanto. Sorprendente actuación de la hija de Charles Chaplin. ¡Qué porte!
Hay escenas en las que la banda sonora le suma un toque de miedo bastante espeluznante. Además, una cosa muy buena que tiene es dejarte pensar en lo que viene a continuación... explicándotelo todo detalladamente al final. Creo que Guillermo lo hizo a propósito, haciendo que cada uno de nosotros fuesemos una Belén Rueda.
Pero lo más bonito de toda la película, sin lugar a dudas es la tierra donde está filmada, ¡mi Asturias querida!
spoiler:
Me encaaaaaaaaaaaaanta el final. Me pareció muy bonito. Salvar a Simon sería demasiado típico, sobre todo con el deseo, pero descubrir cómo murió de verdad... la culpa pudo con Laura. Cuando el niño dice "como Wendy en el cuento", oooooooooh! Es muy tierno.
Y ya, cerrando la película Carlos recoge el collar y así sabe que Laura está finalmente con Simon. Es algo como agridulce, pero te quedas con un buen sabor de boca. :)