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A veces sí, a veces no
Comienza 'Lars and the real girl' aprovechando una premisa impagable, con media hora de gozoso humor, un inteligente retrato de personajes y ambientes, gags resultones (el encuentro de Lars con su pretendiente a la salida de la iglesia, la primera cena con Bianca) y un aire deliciosamente freak (los compañeros de trabajo del protagonista, la habitación rosa...)
Pero la brillante idea inicial se agota antes de lo deseable, y el filme cae en un profundo bache narrativo, fruto de la incapacidad de director y guionista para equilibrar el componente cómico de la historia (la extravagante relación de Lars y su 'novia' de látex) con la profundidad que el filme pretende alcanzar, erigiéndose en una parábola sobre la soledad, la madurez, la culpabilidad y el compromiso.
Y aunque hacia el final el filme recupera el fuelle, lo hace a costa de renunciar al tono trangresor y amargo del inicio para volverse un tanto previsible y melifluo, dejando eso sí, momentos brillantes -como la reprimenda que Lars recibe de su cuñada (una encantadora Emily Mortimer), el reflejo de la impicación del pueblo en toda la farsa cuando Bianca es 'hospitalizada', o las escenas que comparten un esforzado Ryan Gosling y la siempre estupenda Patricia Clarkson)- a lo largo de un metraje que se antoja excesivo pero se disfruta moderadamente, con el regusto agridulce de 'lo que pudo haber sido y no es'.
monigote86 
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