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Por 5 euros de la entrada, mentes en blanco como por ejemplo la del guionista. Un, dos, tres, responda otra vez
Y es que Matthew Waynee no tuvo que darle muchas vueltas al coco cuando escribió el guión, ni diseñando a los superficiales y francamente olvidables personajes, ni creando una intriga creible, pero eso sí, proporciona uno de los giros finales más estúpidos y sobrantes del cine actual que nos deja completamente en blanco y con cara de tonto a todos. "Mentes en blanco", que perfectamente se habrá rodado en un par de semanas, no deja de ser una película de intriga más que toma prestado el estilo tanto argumental como visual que en "Saw" marco tendencia, y que aunque consigue entretener la mar de bien sin tener que darle muchas vueltas al coco pierde puntos con un final harto ridículo e imbécil que destroza el mero entretenimiento de la cinta volviéndola, cuando nada apuntaba a eso, sumamente pretenciosa.
Porque la película entretiene de lo lindo. Ya sea por lo atrayante del reparto, no voy a enumerarlos pero son buenos actores, lo ligeramente intrigante y desconcertante del argumento, o por los acertados giros de guión que vienen de la mano de flashbacks que casualmente aparecen el momento más conveniente. Y lo que es mejor sin pretension alguna. Pero ese desmedido final es para irte con un cabreo importante tras verla, se le quiere dar ínfulas al asunto sin conseguirlo, acaba precipitadamente y supone una vuelta de tuerca absurda y ridícula que destroza lo poco bueno del film. Se lo podían haber ahorrado, vaya.
antonio1004 
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