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Un final de antología
Es epidérmica, oculta intencionadamente bajo la alfombra el peor Hollywood (el de Horace McCoy, por ejemplo), da rostro amable a los productores, sublima el papel entregado y secundario de la buena hija/esposa/madre, en fin, un dechado de virtudes. Y sin embargo es un ejemplo claro de las mejores virtudes del cine, clásico y artesanal, de las majors en su mejor período. Y contiene una secuencia final antológica, sublime, inolvidable ....
Capitán Trueno 
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