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Siempre hay un ganador
Interviw parece no contar nada, pero lo cuenta todo. No hay un aparente mensaje en la cinta, ni una intención de dar la más mínima lección al público. ¿Cual es pues la razón de ser de Interview? A primera vista podría parecer que es un divertimiento para sus actores, porque indudablemente la sucesión de escenas de las que está construida la película es una mina para un intérprete. Pero creo que el film va más allá. Bajo su apariencia casual e intrascendente se esconde un detallado análisis de lo que llegamos a hacer por conseguir los que queremos, de la ambición sin escrúpulos, de la mentira y las estrategias ganadoras que cualquiera podríamos llevar a cabo en una situación como la de la película, y eso es demoledoramente humano.
El acomodado loft neoyorkino de una actriz serie B, se convierte en Interview en un campo de batalla. Aquí no hay tanques o cañones, sino dos caracteres antagónicos luchando por su posición de poder ante el otro. Él, periodista político, cínico, sin escrúpulos, al que encargan una entrevista con una actriz joven de renombre, ella, frívola, superficial, caprichosa; y durante unas horas, la entrevista se convertirá en una batalla de ambiciones y estrategias sin límite, con tal de ganar, nada, pero ganar. Ganar a la clase de persona que nos saca de quicio. Ganar por un concepto de dignidad que nosotros hemos creado.
Él es Steve Buscemi, dirige la película con corrección y elegancia, pero sin tomar protagonismo a lo importante de la misma: los actores. Buscemi como intérprete empieza siendo repugnante y acaba siendo repugnante, pero su personaje es tan completo en carácter y status quo que engancha. Ambos personajes son tan grises que acabamos por compadecernos de ellos, como Miller, que empieza siendo insoportable y acaba siendo insoportable, pero por el camino la actriz realiza un recorrido actoral tan maravilloso que acabamos por querer más de esa diva de segunda que es Katya, por como miente a Buscemi y a todos los espectadores, y por como, entre copas, cigarros, gritos, vinos, lloros y risas, ambos actores crean una atmósfera tan única y opresiva que ver Interview se acabe convirtiendo en una especie de fascinante conversación privada.
jaly 
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