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A estos los metía yo en un internado con las monjas
¿Sería usted, querido lector, capaz de vivir en un pueblo en el cual las mujeres se reproducen asexualmente como las plantas?; ¿Sería capaz de soportar como su mujer da a luz a unos niños pijos, con canas, prepotentes y que pasean en formación como si de un grupo de malparidos fascistas se tratara?; ¿Y si encima están liderados por una niña que guarda un peligroso parecido con “Marisol” y les obliga a fumar drogas extraterrestres que hacen que sus ojos brillen dentro de una amplia gama de colores? Yo no lo soportaría.
Todavía estoy asimilando que esta película sea de mi admirado Carpenter, seguramente le habrían secuestrado y obligado a rodarla, no se, es muy raro.
Por otro lado, la historia es bastante flojita, al principio promete, pero cuando apenas pasa una hora se vuelve bastante tonta y termina decepcionando al espectador que se queda con ganas de ver algo con más trama y menos niños asesinos.
Ya que menciono a los niños… ¿alguien se tragó eso de que el ojo es el espejo del alma?
De ser así… ¿Cuál de los tres?
Lo dicho, a estos niños los metía yo en un internado con las monjas o, mejor todavía, se los mandaría a Khaledia para que les pusiera todos los episodios de Pipi Calzaslargas, seguro que así se les terminaban las ganas de asesinar y fumar cosas raras.
Agitador Nokturno
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