Una tontería de película, absolutamente nada creíble, sin pies ni cabeza, en el que creo que solo me reí un par de veces. Si la vi, es porque en su día jugaba al ping pong.
No entiendo como Christopher Walken acepta esos papeles.
spoiler:
Lo único que se salva un poco son las paridas que dice el chino ciego.
El gag de la patada en las partes bajas se repite como el ajo aceite y está muy visto.
La chica alegra un poco la vista por lo menos.
El final es de chiste, una especie de street fighter que te ríes por no llorar.