Da gusto ver este tipo de películas. Una historia ácida, que critica el abuso de poder y el clasismo social.Pero, aparte de ello, una historia de amor entre Lemonn y Mclaine poco convencional. Que buen actor ha sido Lemonn, encarnando como nadie al hombre medio americano. Como siempre Wilder cuida a sus personajes secundarios, tanto como a los protagonistas (me parece genial el matrimonio vecino de Lemonn) y el drama y la comedia se entremezclan de manera absolutamente coherente. Un saludo
spoiler:
Por último volver a repetir esa historia de amor con ese final (no el tradicional beso) en el que ambos se miran mientras continúan su partida de cartas.