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De la reserva Tarantiniana
Parece mentira que esta película se rodara con tan poco presupuesto en el año 1992 por un desconocido Tarantino, hoy en día un más que respetado director. Esta pequeña obra maestra cuenta con un guión sólido que puede recordar al actual Guillermo Arriaga (guionista de Amores perros, 21 gramos, Los tres entierros de Melquíades Estrada y Babel) por su estructura, pero destila mucho más sadismo, visceralidad, violencia (aunque nunca gratuita) y dureza.
Escribir un guión así para la primera película y más aún tener la certeza y la verdad al pensar que va a saber colocar la cámara cómo dónde y cuándo justamente se necesite en cada segundo de la película parece una tarea arduo complicada para un director novel si no se poseen cualidades innatas para este difícil mundo del cine. Algunos planos son magníficos, algunos tramos del guión los enfatiza a través de ellos, haciéndolos mucho más poderosos. Y las interpretaciones de los atracadores, entre los que se encuentra el propio Tarantino con dos breves intervenciones y sin apenas diálogo también resultan magistrales. Excepto Harvey Keitel, uno de los mejores secundarios de la historia del cine, quien leyó el guión y decidió no solo trabajar en la película sino contribuir en su presupuesto produciéndola, todos los demás actores eran desconocidos en la época: El gran Steve Buscemi, Tim Roth, Michael Madsen… Su dramatización resulta tan creíble que podemos sentir la tensión en el ambiente, la impotencia, la violencia que aún no se ha producido, la impotencia de no saber qué hacer. Pocas cosas fallan en esta película y quizás sea en el apartado técnico, donde un mayor presupuesto hubiera hecho que esta película fuera casi perfecta.
Lo fácil en esta historia hubiera sido contar el ahora , el atraco en sí, pero este no sale, no se cuenta en la película y así se crea mucha más tensión; en vez de eso, Tarantino cuenta el antes y el después, que les llevó a cometer ese atraco a cada uno (quiénes son y por qué lo hicieron) y el después (ahora que algo ha fallado qué pueden hacer). Es una estructura dramática prodigiosa.
Si hay una película de infiltrados (o no) que se merezca todos los premios del mundo es ésta y no la sobrevaloradísima última película de Martin Scorsese, Infiltrados.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Algunos planos son excelentes pero si tuviera que quedarme con uno, si hay una escena que nunca olvidaré es en la que uno de los atracadores baila al ritmo de Stuck in the middle with you delante de un policía. No nos hace falta saber quién es, por qué es así, qué va a hacer, no nos hace falta verle empuñando armas de fuego o armas blancas, solo viéndole bailar sabemos que está lleno de sadismo, de locura… Sí es un plano impresionante en el que el propio espectador se siente ese policía que está delante.
DREAMER 
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