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Como desees
Esta entrañable, magnífica, mágica, emotiva, imaginativa e “inconcebible” película comienza: "Érase una vez..."; y termina "...y vivieron felices y comieron perdices.".
Y en medio, el amor verdadero y un compendio de diversiones varias, guiños, frases memorables, lugares encantados y personajes secundarios inolvidables (el Albino, el Obispo gangoso, el milagroso Max y su señora, el Alguacil, la Brigada Brutal, etc.).
Nada está fuera de lugar, ni las localizaciones, ni la música, ni el atrezo, ni los buenos, ni los malos, ni los títulos de crédito...
Es realmente una de las contadísimas películas verdaderamente para todos los públicos. Ante ella, los niños se olvidan de las palomitas y se convierten en el Pirata Roberts, en Iñigo Montoya o en la inolvidable Princesa Buttercup.
Sólo le pongo una pega, que los 98 minutos que dura se hacen muy cortos.
Acomódate en la sala, relájate, retorna a tu infancia y disfruta de esta fascinante película. Te aseguro que merecerá la pena.
Saludos.
eucariota 
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