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Vidas
Martín es egoista, de pocas palabras y amante de la soledad, su chica, Alicia, es generosa, inteligente y con una verborrea incansable, al igual que su amigo Dante, libre de todo prejuicio y que vive a un ritmo acelerado.
El hijo busca su identidad y, como dice Alicia, su padre algo le debe, pues ni siquiera le permite tener nombre al llamarlo "Hache"
Es curioso como la vida puede unir a personas tan dispares, pero Martin (Hache) es, ante todo, vida, realidad y necesidad de querer y ser querido, es gozo, frustración y dolor.
En esta película la pantalla no parece serlo, es una ventana por la que miramos y sentimos a personas reales que también sienten.
Y esto, al menos para mi, es el mayor elogio que se le puede dar a una película.
Ennis 
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