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UNA CANCIÓN DE DOS SERES HUMANOS EN IMÁGENES DE AMOR, TERNURA Y DELICADEZA
En verdad este "Amanecer" es una joya del cine mudo y antiguo. La historia de amor que cuenta es de una calidad impresionante, con una sensibilidad tan bellamente expresada y una manejo de la puesta en escena magistral para los años en que se hizo (finales de la segunda década del s. XX). Por ejemplo: la escena del perro soltándose, corriendo, lanzándose al agua y nadando hasta el bote donde se va su ama; la ternura amorosa de ambos esposos en numerosas escenas, pero a resaltar una en especial: cuando la pareja está dentro de una iglesia mirando como se casan unos novios y él, el protagonista (George O'Brien) se acurruca en el regazo de su esposa pidiéndole perdón y ella lo abraza por la cabeza de una forma sensibilísima; también cuando marido y mujer están en el taller del fotógrafo y tumban una estatua griega sin cabeza y con la ignorancia propia de campesinos creen que son ellos los que la han descabezado o roto, ante lo cual se ponen a buscar la testa de la escultura a ver dónde ha caído. Y así otros muchos detalles filmados, propios de un director de cine magistral.
En fin, un obra de auténtica poesia hecha imágenes en blanco y negro y sin voz, valorada con toda razón como genial por más que pasen los años. ¡Parece increible pero no lo es! que, F.W.Murnau, en un tiempo donde el cine contaba con tan pocos medios técnicos, hiciese un film tan sobresaliente que aún hoy en el s. XXI, cuando se lo contempla, impresiona y sobrecoge lo bien desarrollado que está, lo excelente de la historia en sí y los detalles artísticos tan excelsos e inteligentes de la filmación (también ayudó muchísimo al éxito de esta conmovedora historia, la cara y los gestos tan convincentes de la actriz Janet Gaynor que interpretó su papel de una manera sensacional y encantadora).
Fej Delvahe
Fej Delvahe 
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