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Dos siluetas en la fuente
Se puede decir que me ha gustado más o menos 'Expiación' (me niego a añadir el absurdo y ridículamente comercial subtítulo español), pero hay detalles en la adaptación que son bastante imperdonables para los que hemos disfrutado la estupenda novela de McEwan, como el final, que no lo traiciona, claro, pero sí lo resuelve con una cierta frialdad, cuando tendría que ser apabullantemente emocionante, como lo es en la novela, y que hubiera dejado en el espectador la sensación de haber visto algo más grande, importante y perdurable de lo que es la película realmente. Ya se sabe de la importancia de un buen final en este sentido.
Como había oído, la primera parte es la buena, aunque también hay interesantes y bien resuletos detalles concretos en la segunda, como algunos flashbacks y el plano-secuencia de la playa, si bien responde más a la búsqueda del virtuosismo técnico para llamar la atención que a la importancia real de ese largo travelling en la narración. La película cuenta con un gran diseño de producción, que se refleja especialmente en esta secuencia.
El epílogo, que es lo q realmente tendría que haber redondeado todo, es precisamente lo decepcionante, a pesar de que se podía esperar algo grande siendo Vanessa Redgrave la encargada de encarnar a la "old Briony". Pero no; ni ella, ni la realización, ni el guión (¿por qué prescinde Hampton del cumpleaños, que le hubiera dado mucho más juego en la persecución de esa casi ausente emoción?)... consiguen que el espectador redondee la historia que ha visto con una buena guinda, principalmente porqu lo que en la novela es sutileza y sensaciones, en la película es explícitud. Y es muy decepcionante que queden las cosas "tan masticadas y tan claras". Eso siempre resta puntos.
En cuanto a los actores, la mejor es la "young Briony", la jovencita Saoirse Ronan, de la que ya lo esperaba teniendo en cuenta que todas las quinielas la colocan como segura candidata al Oscar, y merece ciertamente esa nominación. Por contra, algo decepcionantes, aunque no mal en absoluto, Keyra, McAvoy y la ya comentada Redgrave. De James McAvoy, del que admiro su trabajo en 'El último rey de Escocia', esperaba un gran interpretación, porque el personaje escrito por McEwan lo requiere, pero se queda algo a medias y no alcanza la suficiente fuerza y credibilidad. Y Romola Garay, como la 3ª Briony de la función, bastante correcta.
Así que, con sus pros y contras, y por ponerle una nota numérica más acorde con mis sensaciones durante el visionado, la dejaría en un 6,5.
Amor perro 
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