Cobrar la entrada del cine a 20 €
Poner a un leñador a cortar troncos en la sala durante toda la película
Colocar a una horda de niños llorones en la fila trasera
Colocar a adolescentes jugando con los móviles y comiendose los mocos en la fila delantera
Introducir insectos en las palomitas o mezclar laxante con la bebida
Que el acomodador te enfoque la cara con una linterna halógena durante 105 minutos
Alargar el metraje hasta las 3 horas poniendo tandas de media hora de anuncios
Contratar a agitadores profesionales que se dediquen a insultar al héroe de turno
Introducir en la sala a abueletes con las tripas revueltas y el esfínter flojo
Que en los títulos de crédito los productores digan realmente lo que piensan del público: Retrasados mentales.
Sólo así se explica que inmundicias como esto se estrenen con el beneplácito del respetable. Qué manera de destrozar el cine, el cómic, la cultura y el cerebro. Así va a ir al cine su p... m...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Mi perro de caza se llama suerte,
no tiene pelotas y es tuerto
Sabes me asusta que leas, estas cosas de
Religiosidad comparativa exponencial, se te mete en el cerebro
Sabia que estabas aqui.
Podia oler tu miedo.
Ad nauseam.
tantra
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