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Un café en Casablanca
La mirada nostálgica de Humphrey Bogart siempre nos remontara a ese café en Casablanca y la música del piano que interpreta Sam. Bogart es el héroe romántico por excelencia, pero también es el hombre atormentado perseguido por el fantasma de una mujer real y un encuentro inevitable. Rick (Humphrey Bogart) toma la decisión, tal vez de su vida. Una decisión que lastima, que lacera, pero que cauteriza de algún modo esa herida abierta. Un personaje con ideales bien definidos, que se antepone a la pasión por una mujer que el sabe que no es suya, que nunca lo fue; ni siquiera en Francia. Así es la vida Rick, disfruta por hoy lo que tienes, vívelo, que el tiempo te cobrara la factura, no por que seas malo, sino por que ese es tu destino, tu rol, eres el hombre clave el momento adecuado. Cuando la guerra termine te quedara el sabor de un amor que como llego se fue, pero siempre les quedara Paris, y yo digo Casablanca, una y otra vez; el amor no tiene fronteras, trasciende tiempo y espacio. Aguanta Rick, tu corazón atormentado sanara, eres el héroe de la película, y los héroes no lloran, ni se lamentan, por que han cumplido su misión.
RAMON ROCEL 
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