Otra lograda película de Wong-Kar Wai que conseguirá maravillar a sus fieles seguidores y que aburrirá a sus detractores. Esta película será amada y odiada a partes iguales. Yo, por supuesto no estoy en este último grupo.
Al igual que otras películas nos muestran varios personajes que viven en la superpoblada Hong-Kong, esta película se centra en la vida de 2 personas. Cierto que es que existen de nuevo personajes secundarios claramente logrados, pero aquí no nos interesan, solo queremos conocer la historia de estas personas traicionadas.
A lo largo de la historia hay veces que no sabes si los protagonistas están fingiendo la historia de sus cónyugues o realmente consiguen una conexión entre ellos que va más allá del contacto físico. Solo puedes ir adivinándola por las suaves sutilezas que va dejando el director, como detalles de la comida que toman, vestimenta y sobretodo la banda sonora. Con una magistral música nos adentramos de lleno en esta historia de desamor, de amor o de lo que quiera uno sentir en ese momento.
Y sobretodo destaca el respeto existente tanto hacia ellos como a sus ideas, porque en definitiva "no pueden, ni deben actuar como ellos" porque eso les convertiría en cómplices del desengaño. Ciertamente, esta película merece un segundo y tercer visionado para poder apreciar todos los detalles de este gran film.
spoiler:
Tanto se centra en la vida de los protagonistas que no vemos los rostros de las personas causantes de la traición a los protagonistas. Solo los escuchamos hablar o bien por teléfono o escondidos tras la puerta.
Maravillosas las escenas en las que interpretan a sus cónyugues y hablan como si fueran ellos. No se sabe si se están declarando sus propios sentimientos hacia ellos mismos o se están desahogando para paliar su autosufrimiento. En la escena de la despedida el roce que provoca la mano de Tomy Leung a ella emociona más que cualquier beso de Humprey Bogart en Casablanca. Porque en esta vida el amor se demuestra más allá de besos o palabras, sino que cualquier pequeño detalle evoca más que mil palabras.