|
A mí no me vais a comer
Otra más, es decir, película que aporta muy poquito a un género tratado desde casi todos los puntos de vista, el cine de vampiros. En esta ocasión, se parte de una ambientación prometedora, ese pueblo de Alaska que se enfrenta a 30 días de oscuridad, de la que la gente huye, a la espera de ese ansiado amanecer, dejando a la deriva a los pobres que se tienen que quedar allí, y , encima, asaltados por esa especie de zombies vampíricos. Pero con esto que se podría haber consolidado una peli bien construida, David Slade no ha sabido más que mostrarnos un conjunto deslabazado de escenas que oscilan entre el aburrimiento y las intenciones de asustar (lo que es difícil, en estos tiempos), de las que pocas se podrían salvar (tal vez la comunicación que parecen tener los vampiros con su líder, cómo el prota logra solventar la situación y nada más) Junto a esto, un montón de lugares comunes trillados en numerosas ocasiones, de las que alguna es totalmente despreciable, como la de la novia del prota salvando a la niña, fusilada de Aliens, entre otras. Tampoco ayuda la elección de Josh Hartnett, que resulta bastante sosillo y un pelín idiota, como héroe.
En definitiva, me quedo con un buen entretenimiento, sin más, y con el final, que me pareció salvable, lo que no es poco...
babayu 
|