Un verdadera maravilla. Así resumiría esta película que, personalmente, me ha encantado. No es nada del otro mundo, pero tiene ciertos aspectos que la hacen increíble.
Para empezar, está la firma de J.J. Abrams, el creador de 2 de las series más espectaculares del panorama televisivo: Alias y Perdidos.
Los efectos visuales, pero sobre todo los sonoros, son acojonantes... los sonidos por sí solos crean un ambiente envolvente que nos hace meternos en la película.
El formato en el que está grabado... una videocámara es todo lo necesario para mostrar los trágicos sucesos. Y se podría pensar que ese formato puede marear, pero no es así, sino que le da mayor consistencia a la película.
Si a todo esto añadimos la corta duración, los diálogos poco adornados y pesados y la estética en general acompaña. Además, una vez vista "la amenaza", no pierde ni interés ni fuerza, algo que se agradece en este tipo de filmes.
Los únicos peros que puedo añadir son: "la amenaza", que cada vez que aparece parece diferente... y (Spoiler)
spoiler:
... el trágico y a la vez dulce final de los protagonistas... una verdadera lástima.