|
Excelente fuerza moral y pedagógica.
El admirable De Niro demuestra tras la cámara la misma capacidad de adaptación, evolución y aprendizaje que le ha otorgado su merecida fama de monstruo cinematográfico. Aquí a él se une el también muy solvente Chazz Palminteri, quién adapta su propia, y por lo que parece, más que interesante novela. De todo ello, sale una película magnífica centrada en el mundo de la Mafia y los gángsters, con claras referencias y un logrado mimetismo desde la serie negra más clásica a Scorsese o Coppola.
Logra este tándem De Niro/Palminteri una historia iniciática de excelente fuerza y profundidad morales, dónde se narra la historia de un chico en el Bronx, quién se hará accidentalmente (spoiler) muy amigo del gángster del barrio (Palminteri) frente a la oposición de su padre (De Niro, que lo mismo vale para un roto que para un descosido). Así, el chico movido entre dos aguas, entre dos pedagogías de las que finalmente sacará de cada una de ellas lo mejor: del gángster a saber estar en el sitio justo en el momento adecuado y a no ser más que amigo de uno mismo y una gran dosis de autoconfianza y agradecimiento; de su padre, la rectitud moral, la lealtad a lo tradicional como andamio previo para subir a cualquier tejado en la vida, la familia, el honor, el respeto, aceptar sólo el dinero ganado con sudor. Y de esa adolescencia y juventud saldrá un hombre equilibrado y humano, con valores morales y sociales, pero que también sabrá distinguir la paja del grano.
De esta doble lección de enseñanzas, extrae De Niro una película sugestiva, equilibrada, encomiable.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: tras no delatarle al ver un asesinato
kafka 
|