|
Un deterioro paralelo
Las películas sobre enfermedades generan una extraña combinación entre rechazo y atracción. Rechazo porque intentan despertar los instintos más básicos por el camino fácil y atracción porque normalmente lo consiguen. "Lejos de ella" no es la excepción y aunque en cada escena se prevé la intención del guionista, siempre viene la frase, el gesto, el solo de guitarra exactos para ponerte los pelos de punta. Sin embargo, mientras que "4ª planta", por poner un ejemplo, consigue mantener esta fórmula hasta el final, "Lejos de ella" sufre de un deterioro paralelo al de su protagonista, causado por la buscada simplicidad que la hace caer en una recusividad tópica y cansina. La simplicidad es una virtud cuando viene cumplimentada por otros elementos, ya sea la profundidad de los personajes, una buena música, la poesía de la imagen, un espacio para la refelxión... Elementos que no se encuentran en esta película y que hacen que uno se pregunte si el formato ideal para este guión no hubiera sido el telefilme o, ajustando tiempos, el cortometraje.
Jibendue 
|