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El enredoso enredo
El mérito de NOISES OFF es incuestionable. No seré yo quien se lo niegue. Se exige mucho ingenio, mucha planificación, mucha coordinación para rodar una historia así, lo mismo pero tres veces, con una decena de personajes que van y vienen y se atropellan. Pero hay que estar muy lúcido, muy despierto, muy cafeinado, muy concentrado, para no perderte a partir del segundo acto de la función. Es una película que no se puede ver a las 10 de la noche, en un día laborable, con la parienta dándote la brasa. Hay un momento en que ya no sabes quién se acuesta con quién, quién deseaba a fulanita, quiénes eran matrimonio en la vida real pero no dentro de la función y viceversa... Y claro, te pierdes la mitad de los chistes.
Meritoria, pero confusa. Dentro de unos cuantos años, en una jornada despejada de brumas, le ofreceré otra oportunidad.
LeonNewman 
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