Esta película me ha emocionado y sorprendido. No esperaba encontrarme esta historia, ya que no es sólo la historia de una bonita y reanudada amistad, sino sobre todo, es una excelente y realista descripción de una forma de enfrentarse a una gran pérdida, con el bloqueo, la negación. Me ha parecido una pelicula de extraordinaria sensibilidad, que lleva a la lágrima, pero no de forma fácil, sino porque profundiza, ahonda en el dolor, en medio de una gran sencillez al describirlo.
Gran Don Cheadle y muy sorprendente Adam Sandler. Lo que no me ha encajado: el doblaje de Adam Sandler. Si podéis, mejor en versión original.
spoiler:
Me ha recordado en ocasiones, ya que parte de la historia es parecida, a otra gran película: "El Rey Pescador". Personajes pérdidos por diferentes motivos, entre ellos, también un familiar de una víctima de un atentado -una forma interesante, como en esta película, de abordar las secuelas que se pueden vivir muchos años después-. Este personaje también llega a desconectar de la realidad, aunque de forma diferente. Asimismo, hay personajes que, poco a poco, van evolucionando gracias a su relación, como en ésta.
Como el personaje de Don Cheadle, Alan, que se tiene que ir encontrando a lo largo de la historia, si bien esto se aborda en muchas peliculas actualmente. Presenciamos cómo su amistad con Charlie (Adam Sandler), le ayuda a ir saliendo del vacio en su vida, aunque pudiera tenerlo todo. Y otra alma pérdida, el personaje de Saffron Burrows, que añade algo de optimismo finalmente a la historia de Charlie.
Pero sobre todo, creo que lo que marca la diferencia en esta película, y lo que más me ha gustado, es el cómo el cómo está descrito el mecanismo de Charlie para afrontar la pérdida tan terrible que sufre.
Nombrar a otros dos actores que me han sorprendido. Me chocó ver a Liv Tyler haciendo ese papel, pero tras esa sorpresa, me ha encantado. Y qué fantástico juez, Donal Sutherland.
Destacaría muchos momentos. Como ese pasillo vacio lleno de discos clasificados obsesivamente, que tanto dicen sin palabras, o la escena del juicio en que se enfrentan las dos formas de vivir el duelo entre el personaje interpretado por Adam Sandler, y sus suegros; y el momento en que la casera le pasa los cascos...
Eso sí, al espectador que le llegue, que le ahonde, que vaya preparado, porque es posible que pase un muy mal rato, pero con un muy buen cine.