¿Tus convicciones políticas deben estar siempre supeditadas a la coyuntura social de tu país, o en cambio tienen que estar por encima? ¿Es posible adaptarse y vivir en un tipo de sociedad ajena a la tuya en la que no tienes ningún vínculo afectivo de tu vida anterior?
Estas dos cuestiones son el eje principal por donde se articula esta espléndida película, que retrata de una manera muy original y didáctica el proceso de radicalización islámica que sucede en Irán en la segunda mitad del siglo XX. A través de una animación austera pero no carente de belleza, Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud nos sumergen en una catarata de sucesos todos muy bien ligados entre sí y con un ritmo vivo y dinámico que hace que no puedas despegar la mirada de la pantalla. Alternando el drama, las reflexiones sociológicas o políticas y refrescando con un muy conseguido sentido del humor; nos describen la difícil vida de Marjane tanto en Irán como en el mundo occidental (al que critica ferozmente).
La sencillez y maestría con la que toca estas problemáticas socio-políticas (áridas en la mayoría de las ocasiones) es sorprendente y digno de elogio.
No dejen de verla.
spoiler:
A mitad del film culpa a un hombre que lee el periódico para así no tener que pasar un mal trago con la policía. En la escena siguiente está reclamando más derechos a las mujeres y un trato más equitativo. ¿No es un poco incoherente?