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Aprobado raspado
Gran reparto para una comedia con poca chicha en la que lo único destacable, aparte de las interpretaciones, es el cuidado empaque con sabor a años 30, así como algunas situaciones ingeniosas, aunque traídas por los pelos.
Los personajes, pese al buen trabajo de los actores, me parecen poco sólidos y es difícil idenficarse con ellos: el de Amy Adams es tópico y vacío, y el de Frances McDormand, tímida e insegura al principio de la película, pasa de la noche a la mañana a convertirse en el oráculo de Delfos.
Por si te aburres en la sobremesa del domingo.
Andersen 
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