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MAGNÍFICO CINE BÉLICO
Gran película de Oliver Stone sobre la guerra de Vietnam, un conflicto bélico en el que el propio cineasta participó y que, como queda de manifiesto en el film, marcó a fuego su psique y su concepto sobre la labor del hombre en la guerra.
Sumado a esto, Stone aporta toda su calidad como guionista y, sobre todo, como director, para brindarnos una película que aporta mucho al género y que tranquilamente puede considerarse como una de las cumbres del mismo.
Magnífica desde todo punto de vista.
Lo único que me chirrió un poco del film fue la actuación protagónica de Charlie Sheen. Es cierto que a medida que avanza la película va mejorando, pero su interpretación en general me resultó algo irregular.
Todo lo contrario diré de un excepcional Willem Dafoe, que estuvo correctísimo y muy en su línea. Tiene su momento de clímax en la imagen que sirve de portada al film, que es escalofriante y emotiva hasta el máximo.
Para el final dejo al verdadero rey de la película, porque la actuación que hace Tom Berenger, interpretando al cruel y despiadado sargento Robert Barnes, no se puede describir con palabras. Aun así haré un intento, diciendo que estuvo excelso, soberbio e insuperable, por la gelidez y la compenetración con que actúa, y por lo fascinante del personaje creado por Stone (a saber si inspirado en algún superior bajo el que participó en la guerra real).
Stone deja de manifiesto su calidad y su conocimiento visual con las escenas que componen el film, que son todas espectaculares. La película cuenta con una fotografía impresionante a cargo de Robert Richardson, y una ambientación muy bien trabajada. Otro aspecto sobresaliente es el sonido, que es muy realista, y está muy bien mezclado para el sistema estéreo, realizando el equipo un montaje de efectos sonoros que raya la perfección.
Pero sin duda lo que más destaca del film es el conflicto interno que Oliver Stone plantea, y las diferencias que surgen entre Barnes y Elias dentro del pelotón, y que mantendrá divididos a los efectivos. Lejos de limitarse a narrar exclusivamente las vicisitudes del conflicto bélico (que ya sería bastante) el director plantea un choque de poderes que bien podría ambientarse en cualquier otra situación, pero que se adapta a la perfección aquí. En ese sentido, magistral la forma de llevarlo adelante por el cineasta.
Una sobrecogedora banda sonora acompaña todo el tiempo de proyección, haciendo que la parte visual, ya de por sí emotiva, lo sea más gracias a la conmovedora partitura.
Excelsa cinta de un director muchas veces incomprendido por la crítica. Una perla de mediados de los 80 que ya es un clásico indiscutible.
LO PEOR: Algunas escenas en la que Charlie Sheen sobreactúa, pero poco más.
LO MEJOR: Las actuaciones de Dafoe y, sobre todo, de Tom Berenger, que firma una de las mejores interpretaciones que haya visto. También el guión y la dirección de Stone, de una magnificencia manifiesta a lo largo del film.
LEANDRO PINTO 
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