No sé qué le hicieron a Montgomery Clift antes de rodar esta película (o durante el rodaje de la misma) para que pudiese mantener la misma cara de susto durante las dos horas de duración. Ya puede explotarle una bomba o pasarle un tranvía por encima que él seguirá con el semblante más imperturbable de la historia del cine.
La película es bastante buena. Se hace un poco larga y acabas pidiendo la hora, pero merece la pena. Es una de las obras menos aclamadas de Hitchock, al menos no al nivel de otras que, en mi humilde opinión, están un poco sobrevaloradas. Consigue mantener el interés durante todo el metraje, incluso en esos momentos en los que parece que la cosa se puede ir a tomar viento (ese eterno flash back contando la historia de amor), con una gradación bastante lograda de la intriga hasta llegar a su desenlace. Vamos, que se puede ver muy bien para pasar el rato.
spoiler:
No quisiera pecar de anticlerical (o a lo mejor sí) pero la trama del filme se me antoja un poco a ciencia ficción ¿Realmente alguien se puede creer que un cura se va a mantener callado cuando incluso su vida corre peligro solo por no romper el voto de silencio? Yo no. A lo mejor es que tengo muy mala leche. O soy muy ingenuo, no sé.