Si algo ha caracterizado a este film del excelso director Clint Eastwood es la cantidad de comentarios, rumores y valoraciones que se han realizado antes de su estreno. Conviene valorar la película intentando huir de nuestras preferencias de cara a la ceremonia de los Oscars (que si bien se puede hablar de su inutilidad, es capaz de encumbrar a actores y directores) y de esa disputa inventada aún no se por quién entre dos genios del séptimo arte que no hace falta que mencione.
Letters from Iwo Jima tiene la gran virtud de obligarnos a pensar en ella una vez salgamos de la sala de proyección, capacidad que puedo atribuir a muy pocas películas (El Padrino, El cazador,...). Eso solo se consigue con un guión extraordinariamente elaborado y estructurado. Aburrirse implica falta de atención en esta película, ya que los pequeños detalles son los que le dan un halo de grandeza. Otros atributos como una magistral dirección, una fotografía contundente y un elenco de actores entregados son los pilares de esta excelente película. Con premios o sin ellos, eso no se lo quita nadie. Nota: véala al menos dos veces para valorarla, es lo más recomendable.
spoiler:
Los detalles son los que hacen grande a Letters from Iwo Jima. El primer y último plano del film nos muestran una vista primorosa de las playas de la isla ajenas a cualquier acontecimiento pasado o futuro. En uno de los flash vémos al panadero susurrando a su futuro bebé que volverá con vida de la contienda, sin creérselo él siquiera. Irónicamente, no falleció en la batalla. En otro de los flash vémos al general Kuribayashi en una distendida cena amistosa con militares americanos, los cuáles le regalan un llamativo revólver en señal de afecto con el cuál, paradójicamente, se quita la vida. Éstos detalles y muchos más hacen de este film una cita obligada para todos los amantes del cine, del buen cine. Saludos y gracias.