Como buena admiradora de Woddy Allen siempre suelo estar a la última en sus novedades, pero antes de ver la película ya iba con ciiertos perjuicios por el bombardeo que ha recibido el film por parte de la crítica. Creo que le sobra mucho metraje y los diálogos no desprenden el sarcasmo y la inteligencia que se manifestaba en la primera parte la trilogía londinense del director. A Ewan McGregor no me lo creo al principio, sonrisas falsas y falta de complicidad al princio con su compañero Colin Farrell que sí me parece correcto. Por supuesto siempre geniales las interpretaciones de esos dos maestros de la escuela inglesa como son Benfield y Wilkinson.
spoiler:
El final es bueno pero muy atropellado, se podía haber alargado los comentarios postmortem que eso sí hubieda dado juego para el uso de la ironía tan característica en el genial neoyorkino