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Dedicada a Fernando Sánchez de Tovar, el terror de los ingleses.
La Leyenda negra española lleva ya casi cinco siglos de existencia. Y continua. Incluso dentro de nuestro país, no citaré las Comunidades Autónomas donde su expansión es bastante destacada aunque están en la cabeza de todos.
Se ha debatido y se debate quienes fueron los creadores de ella, que si italianos, alemanes, judíos... es lo de menos, lo que sí que es indiscutible es que los británicos si no la crearon, la desarrollaron mejor que nadie.
En la cultura popular es donde mayor acerbo sigue teniendo. Como no en el cine. Hoy vamos hablar de una de esas producciones donde se enseña pseudohistoria como “Elizabeth: La edad de oro”, destinada a consumo interno anglófono, pero que se vende también al resto del planeta.
Que un muerto de hambre como Shekhar Kapur, el prototipo de lameculos indígena en suelo anglosajón, haga esta película sin importarle la veracidad es hasta comprensible.
Que actores como Cate Blanchett o Clive Owen, se presten a tomar partido en una crónica hispanófoba no es tampoco descabellado, ellos no van a venir a recoger un premio al Festival de Valladolid, son más “cool”, ya tienen Venecia, Cannes o los puñeteros Oscar.
Pero lo que produce nauseas, es que un tipejo como Jordi Mollà, se preste a representar, de la forma más vil y humillante, a uno de los mejores reyes que ha tenido España en toda su historia –y podría ser el mejor- Felipe II. Espero que no lo hicieras por ser catalán, en cualquier caso, te digo, que tu altura es la de David el Gnomo comparado con El coloso de Rodas que fue el de la Casa de los Habsburgo. Vete a vender tus puñeteros cuadros de fantoche a Londres, que seguro que por lástima alguno te compran para poner en un cobertizo.
Dicen que la productora de nuevo con Shekhar Kapur en la dirección prepara una tercera parte. Les sugiero argumentos: Como hicisteis el ridículo intentando tomar Cádiz, como vuestros ladrones como Francis Drake o John Hawkins les dieron para el pelo de gira por las Américas o de cómo los españoles dejamos como un solar Cornualles y celebramos Misa católica incluida.
Por cierto seguís haciendo el canelo y perdiendo en el Change cuando cambiáis las libras por euros en Tenerife. Pues venga, seguid dejando dinero paletos.
¿Ya se ha dicho que el vestuario es cojonudo verdad?
vircenguetorix 
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