Otra entrañable película de Disney, que pese a ser una de las que más me gustan, el temita se las trae. Del pobre elefantito se mofa todo el mundo por un defecto físico, a la madre la encadenan y defenestran por defender a su criatura, solo le aceptan cuando su supuesta tara física sirve para dar espectáculo, como lo mujer barbuda vamos, ósea el mundo esta lleno de seres encantadores.
Yo por mi parte tengo una mala experiencia. Tengo, y no lo digo en broma, orejas de esas que se llaman de soplillo, y algún ser encantador en mi infancia hasta me llamaba Dumbo ¡Que graciosos! (para que vean que la peli se las trae), os aseguró que hasta aquí lo que digo no es broma.
A base de oír esto decidí ser diferente, es decir ser como el elefantito, decidí volar. Me tire por una ventana de mi casa a los 4 años sufriendo varias roturas de costillas. Luego viendo que me habían crecido las orejas un poco más me tiré de un puente a los 8 años y me rompí la tibia y el peroné, seguí sin conseguir volar. A los 13 tenía unas súper-orejas me tiré de un árbol, ostia impresionante, pero solo sufrí múltiples magulladuras. Ya casi desistí, pero a los 15 por fin lo conseguí ¡Por fin conseguí volar!, y me dí cuenta de que los sueños con perseverancia siempre se logran
Final en Spoiler
spoiler:
¡Descubrí que existía Iberia!
Como es natural la segunda parte es broma, pero como veréis las pelis de Disney dejan mucho que desear en sus argumentos.