Se puede calificar de correcta, en lineas generales, esta adaptación a la pantalla de la novela corta homónima de Steven Millhauser.
Cine ortodoxo y convencional pero que atrapa bien al espectador gracias a la eficacia narrativa e interpretativa y la cuidada (aunque limitada) ambientación de época (Viena 1900).
A pesar de algunos altibajos en el ritmo, el guión está bien construído. Consigue atrapar al espectador.
Mezcla de realidad y magia, la película trata de integrar (en un ambiente de misterio) una historia de amor eterno con una trama de historia-ficción. Y es aquí donde resulta parcialmente fallida, no muy convincente.
Mejor al principio que al final (los años de la adolescencia son los mejores), mejor en el planteamiento que en el desenlace.
Edward Norton está (solo) correcto (su gran interpretación en "American history X" no ha sido superada). Bien Paul Gianetti y Rufus Sewell; y "justita" la bellísima Jessica Biel.
La música de Philip Glass cumple, aunque solo brilla en los títulos de crédito.
Estoy de acuerdo con "vicenquetorix" en que se trata de cine para no cinéfilos. Pero no todo puede ser Kubrick, Herzog, Rossellini, Ray, Lynch, Cronenberg o Kieslowski. Tiene que haber también Burger, aunque solo sea para comparar. Y yo confieso que no me he aburrido.
spoiler:
La ultima escena, en la que el inspector de policia reconstruye, en la estación de tren, la historia a base de rápidos flashbacks, resulta demasiado fácil, demasiado vista, muy trillada.
Al final, la interpretación de los hechos queda abierta. Magia o capacidad sobrenatural. ¿Donde acaba la una y empieza la otra?