Acabo de ver esta película por segunda vez, y como la primera, sigo pensando que es deplorable el comportamiento de los cazadores furtivos que, secundados por la irresponsabilidad de algunos gobernantes quienes anteponen el interés lucrativo a lo que supone la extinción de ciertas especies, en este caso los gorilas, actuan con extrema crueldad.
La interpretación de Sigourney Weaver es tan creible...tan perfecta...que parece que sea la verdadera protagonista de esta historia tan conmovedora como real.
spoiler:
La escena más enternecedora (y que no me explico aún como fué posible rodarla) es cuando Dian Fossey (Sigourney Weaver), en el intento de acercarse al máximo a los gorilas, se tiende sobre la hierba y extendiendo su mano con suma precaución ve como el gorila acerca también la suya y se produce un contacto animal-persona a través de las manos, lo cual si realmente fue así como ocurrió, fue supongo, muy significativo en el estudio de esos animales.