La vi ya hace un tiempo pero si algo tengo grabado a fuego en mí cerebro es la prodigiosa, porque realmente no tiene otro nombre, interpretación que lleva a cabo la actriz femenina So-Ri Moon que debió llevarse ese año todos los premios habidos y por haber.
Solo por disfrutar de su trabajo merece la pena la película.
Respecto al filme en general tiene todos los vicios y virtudes de las películas asiáticas, es decir, situaciones absurdas y reacciones incongruentes por parte de los personajes (debo estar demasiado occidentalizado porque en muchos momentos me falta la empatia suficiente como para disfrutar las situaciones) alternados con momentos de dureza implacable o la poesía más elevada.
Sin lugar a dudas un filme más que recomendable y esencial para todos los interesados en la interpretación.
spoiler:
He de admitir que durante gran parte de la película creí que la actriz protagonista era realmente una deficiente mental e incluso cuando ya es obvio que no es así, aún dudaba... así de bueno es el trabajo de ésta señorita.