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Nunca debí volver a verla
Esto debería servirme de escarmiento. Los buenos recuerdos se quedan donde están, no debo remover el pasado.
"La tostadora valiente" fue la película de mi infancia. Recuerdo lo mucho que me alucinaba la canción del desguace con los coches o el miedo que me daba la pesadilla de la tostadora. Me acuerdo de lo divertida que era la canción de los aparatos modernos, la bella ciudad de la luz, los memorables intentos para ponerse en marcha. Era un espectáculo de personajes, de colores, de música y de aventura.
Hoy la he visto y me ha parecido mediocre, predecible, en ocasiones precipitada (la parte de los animales, por ejemplo). Algo ha pasado, se ha perdido la magia. Y me ha invadido una sensación de desolación terrible. ¿Puede alguien imaginar una tortura cinematográfica semejante a esto? Descubrir que uno de mis más agradables recuerdos tiene fecha de caducidad. Tomar conciencia de mi mayoría de edad. Nunca, y lo digo con énfasis, nunca debí volver a ver esta película.
Mi nota es relativamente alta y no se corresponde con la calidad que considero que tiene, pero no puedo. Cada estrellita que le quito tratando de ser objetivo añade algo más de sal a la herida.
Ghibliano 
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