"Otra película más de adolescentes borrachos y fiestas yanquis con modelos de playboy en sujetador..." pensarán algunos antes de verla.
Bueno, pues básicamente es eso, pero con un toque underground indie que le separa de esperpentos de la talla de "Van Wilder" y le acerca a sorpresas como "American Pie" (yo creo que "American Pie" es buena, ¿qué pasa?). La historia es la mar de simple: tres pringados a punto de pasar a un instituto que les invitan a una fiesta con chicas de por medio a las que se quieren tirar. Hasta aquí podría olerse un ligero tufillo a película del montón. Pero entonces es cuando nos damos cuenta de que los diálogos entre los tres pringados son dignos de Kevin Smith (quizá un Kevin Smith en horas bajas, pero Kevin Smith al fin y al cabo). Frases simples pero ingeniosas, situaciones caóticas e inesperadas (muy buena la fiesta en la casa del tío en libertad condicional) y sobre todo unos personajes correctamente dibujados y diferentes entre sí (puede ser que lo mejor de la cinta sea la pareja de policías sacados de una loca academia).
spoiler:
Creo que daría igual que te enterases de algún spoiler antes de ver la peli, la trama es lo de menos, el espirítu reside en el gran McLovin.
American Pie + Clerks = Superbad