Parece mentira que el "King Kong" de Peter Jackson flaquee más en el que tendría que ser su mayor atractivo teóricamente. Y no hablo de los increíbles planos que recrean inevitables reminiscencias a "El Señor de los Anillos", como tampoco de los efectos especiales, que deben existir en una película tan grandiosa como ésta. Me refiero a la sobresaturación de espectacularidad, que para gente que busca sólo el cine de palomitas está muy bien, pero para los que pretendemos ver algo más allá del puro entretenimiento le resta muchos enteros. No obstante, como no pretendo destripar la película, hablaré más detenidamente de ello en el spoiler (aunque yo creo que todos hemos visto alguna vez un film sobre el simio gigante).
Por lo demás, Jackson consigue repetir su buena dirección en cuanto se refiere a la fotografía, la elección de los actores (Naomi Watts está idónea por su belleza y caracterización de los años 30 y sorprende ver a un manipulador y egoísta Jack Black alejado de la comedia), la definición física y psicológica de los personajes, la elaboración de los diálogos y, sobre todo, la breve introducción que se hace al comienzo para explicar la situación económica y social de la Depresión americana. Además, la película consigue no sólo entretener, sino emocionar, hacer reír, e incluso inquietar (esto es un acierto, pues aunque todo el mundo conoce la historia de sobra, el director utiliza muy bien el suspense e incluso llega a asustar psicológicamente en algunos momentos)
spoiler:
La escena de la llegada a la isla y la perspectiva final aérea del Empire State es lo mejor de la película. Además, está muy bien el homenaje que hace Jackson a Fay Wray cuando Denham está buscando a esta actriz para protagonizar su largometraje y dice que está haciendo una película para la RKO (la original "King Kong" de 1933).
Sin embargo, como digo, Jackson (o la productora, quién sabe) peca de un exceso de espectacularidad, basando las secuencias que transcurren en la isla de Kong en mostrarnos un montón de bichos prehistóricos, derivando en ocasiones a un film que más se parece a la acción de "Parque Jurásico" o de "Aliens, el regreso" o "Depredador". Está bien que Kong luche con dinosaurios y monstruos, pero pretender que la parte más monótona de la película resulte amena a base de efectos, sólo consigue que se le alargue el metraje innecesariamente. Además, contiene graves fallos de "racord" (Naomi Watts despeinada en plan salvaje y, en el siguiente plano, cuidadosamente maquillada) y no siempre los efectos le salen bien (el indígena que con dos saltos de pértiga se planta en el barco para secuestrar a la chica se ve claramente como un muñeco). Para colmo, olvida dos escenas claves que sí aparecen en las otras versiones: Cómo tienden la trampa a Kong (esto queda muy poco preparado) y el comportamiento de Ann con sus compañeros en la travesía de regreso a New York, dado que ella parece reprocharles que lo hayan atrapado y, al final, parece asumirlo como si nada).
Por último, el personaje de Jamie Bell no es sino el arquetipo del muchacho rebelde que quiere convertirse en hombre ayudando a los buenos.