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Original, interesante.
Adaptación de una novela de Joseph Kessel. Una película que muchos consideran surrealista y erótica, y que tiene poco de ambas cosas, respecto a lo primero porque trata más bien del subconsciente, del deseo, del fetichismo, y a lo segundo porque el erotismo no se ve, sólo se sugiere, y ella es de madera, o, mejor, de mármol. Un erotismo intelectual, "cerebral", no comprendido como tal, sólo supuestamente explicado por intercalación de recuerdos y fantasías (diría Freud: ¿recuerdos o imaginaciones?). En todo caso una interesantísima película sobre conductas humanas que podrían extraerse de una experiencia psicoanalítica y que no dejan de producir por lo menos una sonrisa. Fantasías, psicopatías, culpa, de todo un poco en un cine que sorprende porque es (o fue) profundamente original.
Leonel 
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