Cuando entras a ver "Pequeña Miss Sunshine" sin saber nada de ella quizá no sepas que esperar, pero eso se te pasa al minuto de comenzar la película. Con un humor que cala hondo, una moraleja que nos enseña que no hace falta llevarse el premio para ganar y que ser iguales al resto no significa ser mejores, esta película sea, quizá, la mejor de todo 2006. Un castigo perdersela
spoiler:
Sin duda la mejor escena de la película empieza con este diálogo:
Olive: Querria dedicarle esta actuación a mi abuelo. Él fue quien me enseñó los pasos.
Presentador: Oh... ¿Y dónde está tu abuelo?
Olive: En el maletero del coche.