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Un día en la vida de Tony Scott
Tony Scott siempre quiso emular a sus directores predilectos desde pequeño; Béla Tarr, Theo Angelopoulos... gente que usaba el tempo de manera pausada y reflexiva. Desgraciadamente, cuando tenía 12 años los médicos le diagnosticaron una rara enfermedad por la que podía morir en cualquier momento. Algo así como lo que le ocurre a Snake en el primer Metal Gear.
Tony entonces tuvo que decidir si seguir los pasos de sus hídolos o hacer el mayor número de pelis posible antes de palmarla. No se lo pensó dos veces.
Y ahora con todos ustedes, un día en la vida de Tony Scott:
Tony Scott se levanta a las 10, cuando quedan 15 minutos para que comience su jornada laboral. De un salto sale de la cama vestida ya con la ropa de calle: camisa sucia, una herida profunda en la ceja derecha, pantalones llenos de polvo por alguna explosión pasada y un revólver.
Tony Scott baja las escaleras rodando, cae al suelo, y luego le da tiempo de hacer el amor con su mujer mientras prepara el desayuno a toda pastilla.
Sale de su casa corriendo, roba un coche y se dirige a toda velocidad al trabajo. Por el camino explotan algunos coches y hay varios accidentes por su conducción temeraria al ir hablando por teléfono todo el tiempo.
Llega al trabajo en montaje fragmentado, con cortinillas y demás recursos, con la música del vehículo a todo volumen. Llega a lo grande, estampando el coche en la segunda planta del edificio en el que curra. Mientras su vehículo permanece en el aire, le da tiempo a soltar unas cuantas palabras malsonantes con el tiempo ralentizado.
Una vez en el edificio, sigue corriendo en travelling lateral alternado por montaje en paralelo con la "tensa calma" de su jefe que le espera en la oficina. Por el camino se le cruza un cochecito de bebe que debe sortear para no atropellarlo. Llega segundos antes de la hora límite, para recordar en ese preciso instante, que hoy no le tocaba ir al trabajo.
Así que Tony Scott deja el edificio y se adentra en la ciudad en plano aéreo, buscando actores para sus nuevos proyectos. Se mete en los garitos de mala muerte de la ciudad y comienza a contratar actores en horas bajas; Travolta, Turturro, Luis Guzmán, Dafoe, Michey Rourke, etc. Actores que poco después volverán al estrellato. Buen olfato el pequeño de los Scott.
Regresa a casa y aún le da tiempo a más de lo mismo por la tarde. Así es Tony Scott. Así son sus películas. Su vida es caótica, "rápida", efectista y algo simple. Y entretenida, muy entretenida. Como sus pelis.
Mucha gente conoce a Scott como el hermano tonto de Ridley Scott. Están equivocados. Es tan solo epiléptico. Y un tipo que sabe entretener. No aspira a más, tampoco lo busca.
The_End 
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