Esta película se merecía los tres oscars y más... Dios mio, que talento el de Roberto Benigni, tanto como actor, como de director. Es increíble la forma tan ingeniosa que tiene para que una película empieze siendo una comedia romántica hasta llegar a ser uno de los dramas mejores de la historia del séptimo arte.
Si eres sensible preparate para llorar, porque la historia te llega hasta el fondo.
spoiler:
Sin lugar a dudas, la escena del final en la que se encuentran la madre y el hijo es una de las mejores que he visto en mi vida. Es en este momento cuando lloras, tanto por emoción, como por lástima... la verdad, no tengo palabras para describirlo.