Sorprendente mamarrachada del genio semita, aunque matizada y disculpada por el desacuerdo existente entre Allen y los productores del proyecto, a quien por ejemplo obligaron a introducir como banda sonora a la famosa banda de pop-rock americano de los 60, The Lovin' Spoonful, algo que disgustó e incomodó sobremanera a Allen, y que le hizo reconsiderar a partir de entonces sus carrera cinematográfica sin ningún tipo de entrometimientos ajenos...
En su debut (aunque oficialmente su ópera prima siempre se haya considerado "Toma el dinero y corre" de tres años más tarde) cinematográfico, el genio hebreo quiso demostrar tal vez la subjetividad de la creación artística tomando prestado para la ocasión una película de espionaje nipona de serie B con violaciones, sexo y violencia en general, titulada "Kokusai himitsu keisatsu: Kagi no kagi ("International Secret Police: Key of Keys)" y estrenada un año antes.
Ésto es, Allen pretendió demostrar que la obra de arte en realidad es un pretexto estético contemplado desde diferentes prismas...la imagen apoyada en según que sonidos (palabras ó música) produce efectos distintos en las diversas sensibilidades artísticas humanas...
Pero si bien la idea de partida era bastante atrevida y emocionante, el resultado final resta enteros al propósito, pues quizá el cineasta de "Annie Hall" pecara de heterodoxo y revolucionario escogiendo para su experimento una película tan mediocre, cutre y casposa como la original nipona.
Lo que sí obtuvo como resultado fue que posteriormente hubiera multitud de obras que imitaran la fórmula con desigual acierto.
Aquí en España, el caso más representativo, acertado y entretenido fue, como muy bien señala una crítica anterior de este forum, "El informal" con aquellos maravillosos doblajes absurdos y surrealistas de secuencias famosas de series de tv o películas...pero es que incluso actualmente vemos ésto mismo en determinadas partes del programa nocturno "Eva Ache", ó si nos remontamos más atrás tenemos el vitriólico programa de humor sonrojante de telecinco "Humor amarillo", ahora repuesto en la Cuatro.
Humor densamente estúpido y falsariamente absurdo que no parece desde luego creación exclusiva del genio que posteriormente saldría de la lámpara.
Tórpemente hilvanado y fatalmente doblado (dista mucho además del doblaje escrito, variando incluso lo nombres de los protagonistas), se hace imposible por momentos seguir una trama que incluso el propio Allen, dentro de breves incisos en mitad del metraje a modo de teatro épico brechtiano, y charlando con su interlocutor, así lo reconoció...
Una película "con ningún tipo de reparto", y donde tan sólo con doblar a los actores originales con un nuevo guión, reordenación de escenas y escenas añadidas y rearregladas consiguió lo que algunas películas han provocado en mí en ciertas ocasiones; aburrirme soberanamente.
P R E S C I N D I B L E (aunque la curiosidad pudiera con mis nervios).
spoiler:
Woody Allen conversa con un periodista sobre los propósitos del proyecto, antes de que se inicie la trama...
Después de una escena de espionaje y tras unos títulos de crédito donde un comic caricaturizado sobre el personaje de Woody Allen se adentrara entre los escotes y demás partes pudientes de una mujer oriental, se nos introduce breve y de forma exasperántemente lenta en una trama ridícula y absurda, a la par que idiota.
Un pícaro mujeriego, mercenario de profesión, Phil Moscowitz (Tatsuya Mihashi) es reclutado "por azar", cuando ayuda a escapar "erróneamente" a una presa de la cárcel...
Estando en la intimidad con la prófuga en la habitación de un hotel, irrumpe en la misma Teri Yaki, la hermana de la prófuga, Suri Yaki...
Ambas van en representación de su amo y señor, el "Gran exaltado de la República Bananera Pelada", un país que aún no existe, y que tan pronto como se recupere una receta robada de huevos en ensalada, encontrará en un huequecito del mapa mundi su ubicación...
Phil con la ayuda de las dos hermanas intentará recuperar la receta robada de manos del pérfido Stepherd Wong (Pau Lei en el doblaje escrito) en su caja fuerte de su casino flotante en el puerto de Yokohama, donde está custodiado por un camarero conocido como el hombre de la cobra y demás esbirros...
El problema vendrá, cuando otro caza-recompensas, Wing Fat, se meta en la trama intentando robar él mismo la receta para revendérsela a mayor precio al Gran Exaltado...
Toda una patochada digna del más breve de los recuerdos...Y al final una playmate oriental haciendo un strip-tease ante un Woody Allen recostado en un sofá masticando una manzana, y diciendo al acabar el desnudo que esa chica se merecía un puesto en una película suya (doblaje escrito), ó según la versión hablada que debía un favor a esa chica y que por eso la metía en el hueco final de la peli.