Película a medio camino entre el documental y el drama más desgarrador. A través de los ojos inocentes de la protagonista vemos la realidad social de un país, el afgano, destrozado por el poder talibán y la invasión de los Estados Unidos. La película es un canto a la inocencia, pero de una forma fría y cruel. Reconozco que hay películas de terror que no pulsan los resortes de la incomodidad como lo hace la presente película. La directora realiza una labor magnífica, tanto en la dirección de actores como en la forma de rodar el film.
spoiler:
Pondría como un único "pero" el papel de esa maestra de niñas, tonta como un bote, que no tiene ni puñetera idea de cómo dar una clase y es permisiva hasta que se da cuenta de que hay una niña nueva en clase, personaje completamente incomprensible bajo mi punto de vista.