Definitivamente, la industria del cine ya no sabe a qué recurrir para salir a flote. Si hace poco se estreno "El último mago" siguiendo la moda de las películas inspiradas en magos (ya fuesen reales o ficticios) con el objetivo de conseguir el mismo éxito que "El ilusionista" (algo que no ha conseguido ni por asomo). Ahora vuelve el género monstruo y esta película es un adelanto de lo que nos espera durante los próximos meses.
spoiler:
El argumento es predecible hasta llegar al insulto: grupos de turistas que deciden subir un río salvaje en una barca hecha con los palitos que te vienen con los polos, entre el pasaje un periodista en busca de su gran historia (que acaba encontrando, concretamente, seis metros mide su noticia), señora estirada cuyo perro (no entiendo la manía de meter siempre un perro en mitad de todo el alboroto) despierta a la bestia... A partir de aquí, te pasas una hora con dos o tres sobresaltos predecibles y preguntándote por qué siempre sobreviven los mismos. ¿No estaría bien por una vez que sobreviviera el personaje insoportable? Por variar.
En conclusión, entretenida, predecible y servidora en espera de una buena película de animales salvajes que me devuelva la ilusión por este género.