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Polvo de estrellas
Pura magia.
Película de aventuras, quizás demasiado destinada a los niños (sólo hay que fijarse en la sangre de uno de los príncipes) pero que encierra mucha magia, mucho amor y muchísimas risas.
Para empezar, el elenco de actores está genial, destacando a dos portentos de Hollywood: Michelle Pfeiffer haciendo de la más mala de la región y Robert de Niro como Capitán Shakespeare (No te preocupes, siempre supimos que fuiste un poco mariposón... la gran frase de la película) El resto de actores están bien, correctos, pero es que los anteriores están insuperables. A Claire Danes le daría un tironcillo de orejas por estar tan exagerada en algunos puntos y tan sosa en otros.
Desde aquí debo aplaudir la labor, primero, de los encargados de los efectos especiales, sobre todo los fantasmas y la magia de Michelle; segundo, de los maquilladores, que hacen mil maravillas con la cara de Michelle; y por último la de los encargados del vestuario, una mezcla entre romanticismo y barroco a golpe de aguja e hilo... Fantásticos todos ellos.
Para acabar con lo bueno, la estética me parece espectacular, rememorando una época como el medievo donde se creía en la magia, la brujería y el ocultismo.
Peeeeeero, dentro de todo lo bueno, he de decir alguna cosilla mala. En concreto, tres: la previsibilidad a lo largo de toda la obra; el incio de la película, bastante pesado; y ese final sacado de la manga (es una pena que no pueda explicarme más en este punto, pero si lo veis, creo que lo entendereis)
Resumiendo: Una película bonita y divertida que en algun momento falla, pero con un cartel muy prometedor (salvo en contadas ocasiones)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Desde el principio se sabe quienes van a acabar en el trono
Kosti 
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