|
La sencillez al poder
A Icíar Bollaín se le notan ciertos defectillos de principiante (un poco de tijera en algunas reiteraciones, un poco más de metraje en situaciones enjundiosas), pero salva con creces el empeño. Cine sencillo (que no simple), veraz, con unos diálogos coloquiales, verosímiles, alejados de cualquier tentación declamatoria. Unos actores comedidos (soberbios Tosar y Sancho), una temática que mueve a la reflexión, un pueblo idílico donde a muchos nos gustaría perdernos para siempre... Y dos caribeñas de rompe y rasga para poner la guinda.
"Madre no hay más que una y me tenía que tocar a mí", canta Riki López. Ésa es la madre del Tosar. Qué tía...
LeonNewman 
|