Lo mejor de la naranja mecánica es el canto a la libertad que hace la historia. El ser humano puede ser malo o bueno, es como es y nadie puede cambiarle el cerebro, amoldarlo para que actue de forma distinta aunque no lo piense así. La sociedad no puede esconder la maldad de forma superflua. El protagonista siente malos deseos una vez es sometido a una intervención pero pensar en ello lo daña físicamente. Es como guardar la apariencia pero el mal sigue estando ahí.
No creo que la violencia que aparece en la película lo haga de forma gratuita, aunque hay momentos muy desagradables como las violaciones, ni que sea un canto a la violencia.
spoiler:
De todas formas, reconozco que aunque el protagonista sea un desalmado, la tortura a la que es sometido como venganza por cada persona a la que ha hecho daño es lo que más me conmueve inspirando cierta lástima. La escena de su encierro con la música de Bethoveen a toda castaña... ole ole