Con la duración justa, ni más ni menos, Kubrick nos enseña cómo el cine bélico a veces no es sólo pegar tiros sin ton ni son.
Escenas abrumadoras, diálogos cuidados, música como viene siendo habitual en Kubrick (clásicos vals, redobles militares... ) perfectamente encajada y un perfecto ritmo dotan al filme de los elementos necesarios para convertirla en una de sus mejores películas (a falta de ver algunas otras como Barry Lyndon o Espartaco)
Me gustó mucho la escena sin cortes de las trincheras, donde el General Paul Mireau (el de la cicatriz) va saludando a los soldados, junto con los redobles de tambor entre saludo y saludo, grabado desde una toma inferior y moviéndose hacia atrás, mientras se ven las explosiones de fondo. Magistral.
Sólo hubo algún detalle feo, que me sorprende viniendo de la meticulosidad de Kubrick, y que se da en las escenas de los interiores cuando hablan los 2 generales (escena inicial) y posteriormente cuando se encuentran los 2 generales junto con el coronel Dax. Se trata de la sombra de la cámara mientras que esta les está bordeando o ellos se pasean por delante de la misma... la sombra de la cámara es recogida en sus cuerpos.
Este “fallo” me recuerda a la sombra del helicóptero que se ve en el inicio “El resplandor”... El ser tan meticuloso puede hacer que a veces no veas esos errores tan garrafales.
En cualquier caso, recomendable de principio a fin con un tinte añejo que gusta.
Nota: 7,5
spoiler:
Me gustaría remarcar otra escena que me ha dejado grabada una sensación de angustia brutal y es aquella en la que los 3 soldados son ejecutados. Todo ese paseo entre la formación, mientras que uno de los condenados suplica al cura y otro de ellos es llevado en la camilla pone los pelos de punta. El momento en el que se le pellizcan las mejillas al soldado que está en la camilla para estar plenamente consciente y la escena inferior desde el lateral en el que se ven a los 3 soldados a punto de morir, es absolutamente sensacional. Estoy convencido de que todos los que han visto esta película, esperaba algún tipo de salvación o de milagro justo en el último instante. Qué escena, qué imágenes!...me dejaron con un nudo en la garganta.