|
El sublime dibujo desordenado de una época
Está claro que Alatriste es un ejemplo de film con unos medios que pasan con mucho a la película media nacional y con una campaña de marketing que hizo albergar, esta vez sí, fundadas esperanzas al vulgo de estar ante una superproducción española de calidad a todos los efectos. Pero supuestamente algo falló. No algo, varias cosas. Se puede establecer que el espectador de a pie se esperaba una película de aventuras, sin más pretensiones, un film de capa y espada al estilo de los tres mosqueteros o algo parecido. Evidentemente cuando encontraron una película que resumía una saga de libros se dieron de bruces ante una profundidad que necesariamente no se veía satisfecha con el metraje del film. Es esta una producción que al menos necesitaba una secuela, pero claro, no fue así y si unimos al dudoso montaje del director, la nula actividad literaria de la mayoría de espectadores, pues encontramos una película que si bien está impecablemente hecha, ambientada e interpretada, poca gente la disfruta.
Pero yo sí la disfrute, quizás porque juego con ventaja ya que me he leído los libros y soy estudiante de historia. Precisamente y desde esta perspectiva me percato de la ocasión fallida, ya que si bien el montaje de la película es deleznable, como ya he dicho, tiene infinitas virtudes que pasan desapercibidas para el ojo no entrenado. Podríamos empezar en este sentido por el vestuario impecable, perfectamente documentado, por la música que ambienta sólida y castizamente unas escenas, que si las separamos y las vemos per se, dibujan cuadros de una época decadente de forma inmejorable. Seguimos por unos personajes sobrios, que sufren con pasión creíble, con un Viggo Mortensen, que a pesar del primer impacto de su acento, interpreta a un Alatriste inmejorable, con un Javier Cámara que dibuja al perfecto Conde-Duque y con un Juan Echanove inmenso muy cercano a como debiera haber sido Francisco de Quevedo. La época está perfectamente recreada, sobre todo en la compleja sociedad que la formaba y en los problemas que acaecían, (Inquisicion, Guerra, Hambre, Carestía etc), todo ello respaldado por personajes que sinceramente emocionan y diálogos de una carga literaria, emocional y existencial que no debería pasar desapercibida a alguien con cierto gusto por lo eminentemente bello. Resumiendo, asumo que haya gente a quien no le guste “El Capitán Alatriste” y acepto que no esté bien cohesionada en su conjunto, pero lo que es innegable es que nos encontramos ante una sólida representación de una parte de nuestra historia y, nos guste o no, ante la película visualmente mas poderosa de la historia del cine español.
Bardo the Archer 
|