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Mezcla extraña que consigue funcionar.
Uno tiene la impresión de que está viendo una de esas típicas películas basadas en la segunda guerra mundial, o en cualquier otra guerra, donde el peso de la película lo llevan los maltratos a los presos del campo de concentración......algo típico pero que siempre funciona.
Sin embargo la película cambia de rumbo y es aquí donde empieza lo divertido, o por lo menos lo diferente, lo que suena a nuevo.
Por momentos pareciese más que nos hemos metido en la sala equivocada y estamos viendo un remake de Indiana Jones; las aventuras del protagonista rizan el rizo convirtiéndose en no creibles y en más de un momento carcajeables, aún así, uno acaba metiéndose al final más o menos en la piel del personaje y gracias a un final, que no por predecible deja de ser emotivo, se consigue salir de la sala con buen sabor de boca.
Una mezcla del cine más comercial y facilón con ramalazos de buen cine.
Bano 
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